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TEGADistribuidora · Santiago, RD

Cómo calcular la lencería de un hotel: mudas, cantidades, especificaciones y presupuesto

Equipar un hotel con lencería no es comprar «unas cuantas sábanas». Se calcula por habitación, por cama y por ciclo de lavandería. Si te quedas corto, las camas esperan por ropa limpia; si te pasas, inmovilizas dinero en un almacén. Esta guía te da el método.

Por el equipo de TEGA DistribuidoraActualizado el 5 min de lecturaNegocios y hotelería

En hotelería, la ropa de cama y las toallas se llaman en conjunto lencería o blancos. Son un insumo que se mueve todos los días entre la habitación, la lavandería y el almacén. Por eso la pregunta clave no es «cuántas sábanas tengo» sino «cuántas mudas tengo por cama».

Qué es el par o la muda

Un par (en inglés par level) o muda es un juego completo de lencería para una cama o un baño. El estándar más usado en la industria es tener 3 pares por cama:

  1. Uno en la habitación, en uso.
  2. Uno en la lavandería, lavándose o secándose.
  3. Uno en el almacén o en el carro de camarera, listo para el próximo cambio.

Con 3 pares, el sistema funciona si la lavandería devuelve la ropa en el mismo día. Si la lavandería es externa y tarda uno o dos días, o si el hotel tiene ocupación muy alta, se recomienda 4 o hasta 5 pares. Por debajo de 3, la lencería se desgasta más rápido porque no descansa entre lavados y cualquier retraso deja camas sin ropa.

SituaciónPares recomendados
Lavandería propia, devolución el mismo día3
Lavandería externa, devolución en 24 h4
Lavandería externa lenta o temporada alta con ocupación cercana al 100 %4 a 5
Alquiler vacacional con cambio solo entre huéspedes3 (ver guía de Airbnb)

Qué incluye un par por cama y por baño

PiezaCantidad por parNotas
Sábana ajustable (bajera)1 por camaAlgunos hoteles usan dos encimeras en lugar de ajustable.
Sábana encimera1 por cama (2 si usan «triple sábana»)En la triple sábana, el cobertor va entre dos encimeras y se lava menos.
Fundas de almohada1 por almohadaNormalmente 2 por cama individual y 4 por cama queen o king.
Toalla de baño1 por huésped70 × 140 cm como mínimo.
Toalla de mano1 por huéspedTambién se calcula 1 por baño en categorías económicas.
Toalla facial1 por huéspedOpcional en hoteles económicos.
Tapete de baño1 por baño
Toalla de piscina o playa1 por huéspedSe gestiona aparte con control de entrega.

Fuera del sistema de pares, pero igual de necesarios: protectores de colchón (2 a 3 por cama), protectores de almohada (2 por almohada), almohadas (con un 10 % de reserva) y cobertores o colchas (1 por cama más un 20–30 % de reserva para lavado y reposición).

Ejemplo de cálculo

Un hotel de 20 habitaciones, cada una con una cama queen, dos huéspedes, cuatro almohadas por cama y un baño. Lavandería propia, 3 pares.

PiezaCálculoTotal
Sábanas ajustables queen20 camas × 1 × 3 pares60
Sábanas encimeras queen20 × 1 × 360
Fundas de almohada20 × 4 × 3240
Toallas de baño20 habitaciones × 2 huéspedes × 3120
Toallas de mano20 × 2 × 3120
Tapetes de baño20 baños × 1 × 360
Protectores de colchón20 × 240
Almohadas20 × 4 + 10 %88
Cobertores20 + 25 %25

Nuestra calculadora de lencería para hoteles hace esta cuenta con tus datos, permite ajustar pares y huéspedes, y si le pones precios por unidad te da el presupuesto total.

Especificaciones recomendadas

Sábanas

  • Hoteles económicos y de categoría media: percal mezcla poliéster-algodón 50/50, T-180 o T-200, blanco. Resiste el lavado industrial y casi no se arruga.
  • Hoteles boutique y de categoría alta: percal de algodón 100 % de 250 a 300 hilos, o satén para un toque más lujoso, sabiendo que exige más cuidado y planchado.
  • Dobladillos anchos, costuras dobles y elástico de buena calidad en las ajustables.

Toallas

  • Algodón 100 % blanco, 450 a 550 g/m², con borde de pasamanería (dobby). Más detalles en la guía de gramaje.
  • Toalla de baño mínima de 70 × 140 cm. En categorías altas, 75 × 150 cm o mayores.

Por qué blanco

El blanco se puede lavar con agua caliente y blanqueadores, las piezas de distintos lotes se pueden mezclar sin que se note diferencia de tono y transmite limpieza al huésped. Si el hotel quiere color, es mejor ponerlo en cobertores, cojines y caminos de cama.

Vida útil y reposición

La lencería hotelera se desgasta por número de lavados, no por tiempo. Como orden de magnitud, la industria suele manejar vidas útiles de cientos de lavados para sábanas de mezcla y algo menos para toallas de algodón, pero el número real depende de la calidad, la química de la lavandería, la temperatura y el trato. Más que memorizar una cifra, conviene medir tu propia tasa de pérdida.

Además del desgaste hay que contar con pérdidas: piezas manchadas sin remedio, rotas, usadas como trapos por error o que se llevan los huéspedes. Por eso es habitual presupuestar una reposición anual de entre el 20 y el 40 % del inventario, según categoría y ocupación.

Cómo controlar el inventario

  1. Conteo físico mensual de todas las piezas, en habitaciones, lavandería y almacén, siempre el mismo día del mes.
  2. Registro de bajas: cada pieza retirada se anota con el motivo (mancha, rotura, desgaste). Te dice qué problema tienes: si son manchas de maquillaje, por ejemplo, conviene ofrecer toallitas desmaquillantes.
  3. Entrega contra conteo con la lavandería externa: lo que sale y lo que vuelve se cuenta y se firma.
  4. Marcado de lotes con la fecha de entrada en servicio (una pequeña etiqueta o un código bordado). Así sabes cuánto dura cada proveedor.
  5. Almacén ordenado por tamaños, con la ropa nueva separada de la que está en rotación.

Errores comunes al equipar un hotel

  • Comprar solo 2 pares para ahorrar: la ropa no descansa, se gasta más rápido y cualquier retraso de lavandería deja habitaciones sin preparar.
  • Mezclar demasiados tamaños de cama: complica la lavandería y el almacén. Si puedes, unifica en queen y twin.
  • Elegir toallas de gramaje muy alto: pesan más en lavandería, consumen más energía en el secado y no siempre las valora el huésped en clima cálido.
  • No comprar protectores: un colchón manchado se cambia; un protector se lava.
  • Comprar todo de golpe a proveedores distintos: los tonos de blanco y los tamaños pueden no coincidir entre lotes.

Cuándo comprar

En República Dominicana la temporada alta del turismo suele ir de diciembre a abril. Lo recomendable es tener la lencería nueva lavada y en servicio antes de diciembre, lo que significa cotizar y hacer el pedido entre septiembre y octubre. Comprar a última hora reduce las opciones y deja poco margen para corregir errores de tamaño o cantidad.

Herramienta relacionada

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